Beijing es el único aliado significativo y de larga data de Pyongyang, así como el rival estratégico más poderoso a largo plazo de Washington. Eso le da un papel muy importante para determinar si un acuerdo alcanzado entre Donald Trump y Kim Jong-un puede convertirse en éxito.

Mientras esos dos líderes acaparan la atención, hay preguntas clave sobre el poderoso jugador que acecha fuera del escenario China representa hasta el 90% del comercio de Corea del Norte con el mundo exterior. Pero China no ha obligado a Corea del Norte a la mesa de negociaciones

Puede que Pekín se haya suscrito a las sanciones más duras contra su vecino Kim Jong-un, pero lo hizo con un argumentando, con cierta lógica, que cuanto Pyongyang más aislada económicamente se vuelve, más se incentiva al régimen a seguir su estrategia de disuasión nuclear.

Kim Jong-un se va a Singapur en sus propios términos y por sus propias razones estratégicas. En cambio, la aplicación de sanciones de China sirve principalmente a fines chinos.

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