Cuando ellas Vuelven a la Palestra del Amor

En este mundo de debates pueriles, lo mejor es concentrarnos en las necesidades de los demás, de esa gente que lo requiere y saltarnos a los haters, a quienes no aportan nada, a los equivocados en la vida, a los maltratadores y las reaccionarias. A esos se les ignora y a la gente de bien se le apoya incondicionalmente, porque los buenos, somos más.

Un caso que se ha venido ocurriendo por décadas es el de las chicas que se consiguen un mal novio, esas que se enamoran ciegamente y aunque uno les diga que ese sujeto no les conviene, ellas siguen insistiendo. Y paulatinamente el tiempo nos va dando la razón no sin antes ver que él la maltrata, sea psico o físicamente o ambas. Y eso es deplorable y debe ser el detonante para rescatarla.

En muchos casos el hombre la humilla por sus senos, como si eso fuera decisión de ella. Y la abandona por ese motivo, demostrando que no sentía amor. Cuando la terminan, ella tiene un campo libre para mejorar y mejorarse. En lo intelectual, en lo laboral, en lo psicológico y actitudinal. Porque ella tiene derecho a ser feliz.

Una de sus acertadas decisiones aunque muchos las cuestionen y mal comenten es realizarse una cirugía plástica para aumentar el tamaño de sus senos, cosa que no hace por el que la dejó ni para atraer a otro, lo hace por ella. Porque eso lo acompaña de ejercicio, de guardarropa, de ánimo.

Hace del pecho no sólo grande en su hermoso busto, sino sacar el pecho ante la vida y demostrar que resurgió para ser mejor y más ningún patán la va a amilanar. Ella es la dueña del mundo.

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