Que ver en Roma

Roma, conocida eternamente como la Ciudad Eterna, es un museo al aire libre donde cada esquina, cada adoquín y cada fachada cuentan una historia que se remonta a milenios. Planificar un viaje a la capital italiana puede resultar abrumador debido a la inmensa cantidad de monumentos, iglesias y plazas que atesora. Por ello, es fundamental contar con una guía clara sobre que ver en Roma para no perderse entre la magnitud de su patrimonio histórico y artístico.
Desde los restos del imponente Imperio Romano hasta el esplendor del Renacimiento y el Barroco, Roma ofrece una experiencia sensorial única. En este artículo, exploraremos detalladamente los puntos imprescindibles de la ciudad, cómo optimizar tu tiempo y cómo sacar el máximo provecho a herramientas como la Roma Pass para que tu estancia sea tan fluida como enriquecedora.
El Corazón del Imperio: El Coliseo y el Foro Romano
Ninguna visita a Roma está completa sin contemplar la silueta del Anfiteatro Flavio, mundialmente conocido como el Coliseo. Inaugurado en el año 80 d.C., este coloso de piedra y mármol es el símbolo definitivo del poder de la antigua Roma. Imaginar las luchas de gladiadores y las fieras emergiendo de los hipogeos es una experiencia que transporta al visitante casi dos mil años atrás.
Justo al lado se extiende el Foro Romano, el centro neurálgico de la vida pública, política y religiosa de la antigüedad. Caminar por la Vía Sacra permite admirar los restos de templos como el de Saturno o el de las Vestales, y subir al Monte Palatino, donde la leyenda sitúa la fundación de la ciudad por Rómulo. Para estos lugares, donde las colas pueden ser de varias horas, es altamente recomendable contar con la tarjeta turística de la ciudad. Al adquirir la Roma Pass, no solo obtienes acceso al transporte público, sino que también puedes incluir el Coliseo como una de tus entradas gratuitas o con descuento, evitando esperas innecesarias.
El Panteón de Agripa: Perfección Arquitectónica
El Panteón es, posiblemente, el edificio mejor conservado de la antigua Roma. Su cúpula de hormigón no armado sigue siendo la más grande del mundo, un prodigio de la ingeniería que ha resistido incendios, saqueos y el paso del tiempo. Al entrar, la mirada se dirige inevitablemente al óculo central, la única fuente de luz natural, que crea un ambiente místico y solemne. El Panteón no es solo una joya arquitectónica; es también el lugar de descanso de figuras ilustres como el pintor Rafael o el rey Víctor Manuel II.
El Vaticano: Arte y Espiritualidad
Aunque técnicamente es un estado independiente, el Vaticano es una parada obligatoria en cualquier lista sobre que ver en Roma. La Basílica de San Pedro impresiona por su escala; es difícil asimilar las dimensiones de sus naves y la altura de su cúpula, diseñada por Miguel Ángel. Subir a lo alto de la cúpula ofrece una de las mejores vistas de la Plaza de San Pedro y de toda la ciudad de Roma.
Por otro lado, los Museos Vaticanos albergan una de las colecciones de arte más importantes del planeta. Desde las estancias de Rafael hasta la culminación artística de la Capilla Sixtina, cada sala es un festín visual. Dado que el Vaticano no está incluido en los beneficios de la tarjeta estándar de la ciudad, es vital planificar esta visita por separado, dejando el uso de la Roma Pass para otros museos estatales y galerías como la Galería Borghese o los Museos Capitolinos.
Plazas y Fuentes: La Vida en las Calles de Roma
Roma es una ciudad para caminar. Sus plazas son salones sociales donde el arte barroco se encuentra con la vida cotidiana.
- Plaza Navona: Famosa por sus tres fuentes monumentales, destacando la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini. Es el lugar perfecto para disfrutar de un gelato mientras se observa a los artistas callejeros.
- Fontana di Trevi: Probablemente la fuente más famosa del mundo. Cumplir con la tradición de lanzar una moneda de espaldas asegura, según la leyenda, tu regreso a la ciudad. La majestuosidad de sus esculturas de mármol blanco bajo el sonido ensordecedor del agua es un espectáculo inolvidable, especialmente de noche.
- Plaza de España: Con su icónica escalinata que sube hasta la iglesia de Trinità dei Monti y la fuente de la Barcaccia a sus pies, es un punto de encuentro clásico para locales y turistas.
Trastevere: El Barrio con más Encanto
Si buscas la Roma más auténtica y pintoresca, debes cruzar el río Tíber hacia el Trastevere. Sus calles estrechas y empedradas, decoradas con hiedra y ropa tendida, conservan un aire medieval que enamora. Es la zona ideal para cenar en una auténtica trattoria y probar la famosa pasta carbonara o cacio e pepe. Además, la Basílica de Santa María en Trastevere, con sus mosaicos dorados, es uno de los tesoros religiosos más antiguos y hermosos de la capital.
Cómo Optimizar tu Visita: Consejos Prácticos
Roma es una ciudad inmensa y con un tráfico caótico. Para un turista, la movilidad es clave. El sistema de metro es útil para conectar puntos lejanos, pero el autobús permite ver la ciudad mientras te desplazas. Aquí es donde la Roma Pass se vuelve una aliada estratégica. Esta tarjeta permite el uso ilimitado del transporte público (autobuses, metro y tranvía) durante 48 o 72 horas, facilitando enormemente el movimiento entre monumentos sin preocuparse por comprar billetes individuales cada vez.
¿Por qué utilizar la Roma Pass?
Adquirir la Roma Pass es una decisión inteligente por varias razones:
- Ahorro Económico: Incluye la entrada gratuita a los primeros dos museos o sitios arqueológicos (en la versión de 72 horas) y descuentos en los siguientes.
- Comodidad: El acceso ilimitado al transporte público te permite alojarte en zonas un poco más alejadas del centro y desplazarte rápidamente.
- Acceso Preferente: En muchos sitios, reduce los tiempos de espera en las filas de acceso.
Es ideal para visitar museos como los Capitolinos, el Castillo de Sant’Angelo o las Termas de Caracalla. No olvides consultar siempre la lista actualizada de sitios incluidos para organizar tu ruta de mayor a menor coste de entrada, maximizando así el ahorro.
Miradores: Roma desde las Alturas
Para comprender la magnitud de la Ciudad Eterna, hay que verla desde arriba. Además de la cúpula de San Pedro, existen otros puntos estratégicos:
- El Gianicolo (Janículo): Situado sobre el Trastevere, ofrece una panorámica completa de los tejados y cúpulas de Roma. Cada día a las 12:00, se dispara un cañón de fogueo, una tradición que data del siglo XIX.
- El Jardín de los Naranjos: En el Monte Aventino, es uno de los lugares más románticos. Además, justo al lado se encuentra el famoso «Buco di Roma», el ojo de la cerradura de la Orden de Malta a través del cual se ve perfectamente enmarcada la cúpula de San Pedro.
- Terraza del Pincio: Situada sobre la Plaza del Popolo, ofrece un atardecer espectacular con el horizonte romano de fondo.
Conclusión
Roma no se visita en un día, ni en dos. Es una ciudad que requiere calma para ser saboreada, desde sus ruinas polvorientas hasta sus iglesias bañadas en oro. Tener claro que ver en Roma es el primer paso para no sucumbir ante su inmensidad. Ya sea que te apasione la historia antigua, el arte renacentista o simplemente la buena gastronomía, Roma tiene algo para ti.
Recuerda que la planificación es tu mejor herramienta. El uso de la Roma Pass puede marcar la diferencia entre un viaje estresante lleno de colas y gestiones de transporte, y una experiencia fluida donde tu único objetivo sea disfrutar de la belleza eterna. Roma te espera para revelarte sus secretos, un monumento a la vez.