Sorprendentemente hasta dentro de la Eucaristía son exigentes con sus propias cosas y hasta las creencias a veces son puestas a prueba, nada más y nada menos que el propio Vaticano envió una carta al obispo diciendo que las hostias sin gluten con una invalides para la propia eucaristía. Desde luego aun permite que se favorezcan las que poseen un bajo contenido en gluten.

En España han repercutido varios casos de niños ventrales que no han conseguido el de comulgar con una hostia elaborada con maíz y en su lugar se han visto ineludibles a hacerlo con vino solamente. Por lo que el Papa Francisco, pide que se patrulle la eficacia del pan y de los vinos que serán y son predestinados a la Eucaristía por tanto, los fabricantes no se sublevan a que se utilicen alimentos genéticamente rectificados.

Según la carta, refrendada por Robert Sarah, quien es cardenal, el pan ha de ser ácimo y sin levadura, si no de trigo, horneado frescamente y hecho por personas adecuadas e virtuosas. En el caso de otro cereal solo es soportado en imperceptibles proporciones, y el adherido de otros productos como de algunas frutas, ya que, sin lugar a dudas el azúcar y miel son considerado un arbitrariedad muy grave.

Dentro de la carta también se señala que el vino debe ser fresco y de buena uva, por lo que no puede ser otro porque la uva se considera como el fruto único y puro de la vida, por lo que es indispensable tener un vino solo de uva y sin alteraciones de ningún tipo. Aparte los obispos tienen que cuidarlo a toda costa para evitar que se avinagre.